
Elegir al blanco como único color en el ambiente puede parecer arriesgado y una apuesta por la monotonía. En comparación con sus ventajas (frescura, filtrado de la luz natural, amplificación visual de los espacios), el peso del blanco podría parecer excesivo y limitado. Pero hay formas de abatir la monotonía que el blanco podría provocar, y dotarlo de vida y variedad.

1. Plantas
Ante la frialdad de la gama del blanco, un toque natural y vivo: una planta de florecillas blanca se integra de maravilla en el entorno, y sugiere vida y movimiento.

2. Telas
Acompaña, sin temor, paredes y muebles en blanco con telas totalmente blancas. La textura del tejido creara un universo de matices para la mirada.

3. Madera natural
Para crear un suave contrapunto con el blanco, no hay nada como la madera al natural, en especial en sus tonos más oscuros: libreros, platos, juguetes… Con la madera, el blanco adquiere un destello natural, y se contamina de vida.
Fuente | BHG













