Pepe Heykoop, un diseñador holandés, descubrió una hermosa ilustración de James Gulliver Hancock (Todas las sillas en las que me he sentado), una suerte de biografía a través del mobiliario en la que una silla hecha de retazos de otras sillas simboliza el devenir vital del dibujante. La representación era, al mismo tiempo, cálida y extraña, de un tortuoso trazo infantil y divertido.

Pepe Heykoop decidió traer a la vida real ese entrañable diseño, y el resultado es una silla que ganó el primer premio del concurso del IMM de Colonia: la Brickchair.

Realizada con diversas piezas de madera que ensamblan perfectamente y dotan a la sillita de una extraña y tambaleante cinética (parece a punto de desarmarse o salir caminando), Brickchair posee una alegre paleta de colores que potencia la atmósfera de cuentos de hadas que irradia.
No sabemos que tan cómoda será, pero es una hermosa mezcla de mobiliario y ensueño que cualquier carpintero eficaz puede poner a nuestro alcance.
Fuente | Dezeen













