Hemos encontrado una idea que conjuga una delicada evocación del otoño y la economía, y que sólo requiere de un poco de paciencia, un paseo por el bosque o el parque más cercano, pintura y tus cortinas preferidas. Además, te viene muy bien si quieres cambiar alguna barra porta cortinas desangelada.
Una rama para colgar tus cortinas. Toda una solución decorativa a la que puedes recurrir siempre que respetes algunas sencillas normas:
1. La rama debe ser, obviamente, resistente, y también debe tener una curvatura delicada, no muy pronunciada, o de otro modo tus cortinas tenderán a quedar plegadas en los extremos debido a su peso.
2. Es mejor que la tela de tus cortinas sea rica en texturas (preferentemente de algodón) y que tenga un todo sucio: blanco virado a gris, o algún tono apagado, de manera que la rama resalte al estar pintada en un tono más claro.

3. Tanto las cortinas como la rama deben tener un color contrastante con la pared, de esa manera la intención juguetona del porta cortinas quedará más clara, y el detalle será más visible. De otra manera, la rama podría parecer sombría.
4. La rama deber ser más ancha que la ventana, libre de ramas.
Fuente | Redecorando












