El púrpura es uno de los colores más clásico y suntuosos, relacionado en el imaginario con la elegancia más tradicional, la realeza. Tal vez por ello es uno de los colores más problemáticos y reservados, y sólo se le utiliza a cuentagotas en las últimas tendencias decorativas, por el temor a que límite excesivamente el estilo de los ambientes hacia lo anacrónico. Sin embargo, bien manejado, el púrpura es un motivo central que llena de suntuosidad y una belleza tradicional.
El púrpura en las paredes es una excelente alternativa para resaltar muebles de formas clásicas, almonedas, maderas oscuras y cristales. La regla: que evites usarlo como un color sólido, y lo combines en el papel pintado o estampados, para reducir su exaltada personalidad.

También es ideal para resaltar las telas en grises y la madera en blanco sólido, siempre que destines partículas de blanco en su estampado.

Si eres amante de las flores, y quieres tener un salón lleno de verde y colores vivos, el púrpura es un motivo que hará juego con flores y floreros, imprimiendo una renovada vida a lo natural.
Atrévete con el púrpura.
Imágenes | GlamNest













