Falta de presupuesto para detalles
Si sientes que tu decoración es demasiada anodina y quieres darle un toque de color y vida, ¿para que gastar si tienes justo al alcance de tu mano lo que necesitas? Ramas, piñas, hojas, guijarros… La naturaleza te entrega una infinita gama de colores y de texturas para vestir todos tus rincones.
Falta de un punto focal
Si sientes que tu salón esta disperso y que le falta un protagonista a partir del cual ir modelando la decoración, la solución es muy sencilla: ubica un espejo y una mesita contra la pared, ubica plantas y detalles sobre de ella, y tendrás un punto del cual partir para vestir tu ambiente.
Un comedor incómodo
A veces la falta de dinero nos hace enamorarnos de muebles incómodos, como las sillas de un comedor que hacen juego con una mesa familiar. La solución a la incomodidad además puede servir para da una segunda vida al comedor: coloca vistosas cojines, con fundas en colores de alto contraste, sobre las sillas. Comodidad, color y estilo con una sola jugada.
Sillas viejas
Usa cualquier tela en desuso (proveniente de una cortina, una falda o un edredón) para crear fundas para las sillas, siempre en colores a juego con el resto de la decoración del comedor o del salón. Es la manera más económica y sencilla de ocultar un mueble desgastado, pero aún útil y cómodo.
Fuente: BHG
















