Poco espacio
Espejos, espejos y más espejos, especialmente sin son de cuerpo entero y en vistosos marcos. Colócalos recargados contra la pared, en diagonal, reflejando el techo. Por una parte, los techos se verán más amplios, y el reflejo de los espejos sugerirá a la vez más espacio. Al difundir la luz, además, también se duplicará la sensación de espacio.
Salón reducido
Nunca coloques los muebles contra la pared. En cambio, agrúpalos al centro: de ese modo se crea más espacio, y un ambiente más íntimo, que invita a la conversación.
Sin dinero para complementos
Consigue un buen frasco y llénalo de frutas de la estación: ubícalo en antepechos o mesitas, y tendrás adornos llenos de vida y color vibrante.
Vestir un mueble aburrido
Elige un color común, y elige detalles de toda naturaleza: flores, vasijas, libros, cuadros… y Ponlos sobre el mueble, en arreglos en donde prive la imaginación. Una clave: los colores más vivos nunca fallan acompañados de blanco.
Fuente: BHG

















