3. Acentos metálicos
Acompañar los toques primaverales con metal crea un conjunto en el que el contraste entre los colores y las fibras naturales crea un atmósfera contemporánea, ligera y luminosa. El metal pulido repite la luz y los colores de las plantas y flores que acompañen a recipientes de superficie pulida (aluminio, acero, cobre…).
El relato de ambas texturas realza el sentido de una primavera con estilo.

4. Añade la textura de la tierra
Nada que añada, de un solo golpe, tantas referencias: tierra, frescura y color natural. Las vasijas de arcilla cocida dan, con su viva terracota, aportan un colorido que remite, de forma inmediata al trabajo de la tierra, al campo, a los espacios naturales. Lo irregular de sus formas crea un atractivo acompañamiento para cualquier tipo de flor, planta o fruto, pues son objetos moldeados a mano, como un pan.
Otro elemento a considerar es lo económico que resultan,












