Estamos seguros de que más productos de esta naturaleza harían un enorme bien al medio ambiente. Y es que estas mariposas (sutiles, coloridas e impresionantes al mismo tiempo), creadas por el neoyorquino Paul Villinski, son toda una cátedra de las bondades del reciclaje… y de las posibilidades de una lata de cerveza.
Recolector de latas de cerveza vacías, Villinski dice que dentro de cada una de ellas hay un arco natural que permite convertirla en una mariposa, y confeccionar con su conjunto arreglos revoloteantes para adornar las paredes de cualquier ambiente, haciendo de la superficie que adornan todo un montaje de inspiración natural, de rica textura, de insólita vitalidad.
Para Villinski, estas piezas exceden la mera utilidad decorativa, y se convierten en exploraciones de conceptos como la metamorfosis, la recuperación y la naturaleza.
Realmente, el mejor destino que una lata de cerveza podría desear.
Fuente: Hometome
















