Hasta en las fechas más divertidas podemos dotar a la celebración de un toque de estilo y sofisticación. En esta ocasión de la Noche de Brujas, conviene destinar todo el protagonismo a la puerta de entrada.

Una vieja carretilla de madera como nicho de dos calabazas con la bienvenida escrita en tipografía manuscrita, rodeadas por ramitas con bayas. Colorido y sencillo encanto para juga al Truco o Trato.

La carcasa de una calabaza no tiene porque irse a la basura: tiene la suficiente fortaleza para convertirse en un encantador florero sobre un nicho de hojitas secas.

Una idea encantadora para un jardín, las escaleras o la puerta de entrada: un sendero de otoño. Con un sencillo marco de alambre recubierto de enredaderas secas, y un camino custodiado por líneas de calabazas.

Haz torres de calabazas, y cualquier arreglo que revitalice al protagonista de esta fiesta. Su color, en combinación con verde vivo y tostados otoñales, es una combinación que agrada y llama a la mirada con divertidos guiños a la tradición.
Fuente |Bhg












