Uno de los objetos preferidos del diseño actual son los floreros. Y los hemos visto en todas sus formas y materiales, desde los tradicionales hasta aquellos que están en el límite de lo excéntrico. Por ello, nos ha gustado este regreso a uno de los materiales más clásicos y nobles: la porcelana.
Estás dos piezas pertenecen a la colección “Perut“, concebida bajo la dirección diseñador checo Maxmilián V. John. En ambas, sin lugar a las estridencias, la suntuosa superficie de la porcelana toma formas de encantadora sencillez: un jarrón de formas clásicas, griegas, y el delicado perfil de un cervatillo.

El jarrón, con el pie abierto en grecas, concentra toda la belleza tradicional como una ventana a otros tiempos, que sin desentonar, será el protagonista de cualquier ambiente.

El cervatillo es un tema aparte. Al realista modelado se suma un detalle que rompe con ese prurito que podría provocar la cabeza de un animal colgando de la pared: las flores entran a través de huecos abiertos en el sitio de los cuernos. De manera que las flores lucen como una cornamenta, viva y colorida.
Fuente | Design East













