Llamados Vanity en inglés, los tocadores son piezas que conservan su añejo encanto a pesar de la modernidad y el minimalismo que impera en el diseño actual.
Se trata de muebles sencillos, casi naive en su ejecución, que, sin embargo, crean todo un microuniverso de glamour con su sola presencia. Eso sin nombrar lo necesario que es disponer en el dormitorio de un lugar para el inevitable arreglo personal. Un sitio para organizar los perfumes, maquillajes, esencias, joyería y complementos, en donde la luz del sol o de las lámparas sea devuelta y multiplicada generosamente por un juego de espejos.
Estos son algunos de los estilos más clásicos e inmortales de tocadores
Hampton

El estilo que convirtió el cajón semicircular en un clásico. El estante superior derecho también es un hito: tiene un tablero de corcho para prender los aretes.
Chelsea

Madera teñida en colores pastel y el inmortal espejo de hoja triple, en sólida madera, con una serie de amplios cajones que dejan la superficie libre para usar el tocador como escritorio.
Bedboard

Esta pieza da protagonismo al espejo (de superficies pulida y cuerpo biselado). La silla se ve sustituida por un coqueto taburete para facilitar el ir y venir por la habitación.
Lilac

El intrincado encanto de los cajones superpuestos y el espejo en forme de claraboya. Para espírittus organizados, pero decididamente iconoclastas.
Fuente | Glamnest












