Una de las mejores estrategias para decorar es incorporar el espíritu de cada estación a los ambientes, algo que no ni arduo ni privativo. La clave para hacerlo de manera sencilla y económica es incluir sólo acentos con ese sabor de la estación: toques de color, materiales presencias… en complementos, detalles y objetos muy concretos.
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He aquí algunas ideas para llevar la esencia del verano a tu casa con algunos acentos.
La calidez del rojo
Para introducir el otoño en un salón, nada como los almohadones en tonos de rojo. Ya sea con tapizados en colores sólidos, o en los estampados. Elige varios tonos de rojo terroso para las fundas que totalmente rojas, y tonos vibrantes para los estampados rojos. El resultado será la sensación de un hogar encendido: suaves resplandores y una atmósfera de relajación llena de naturaleza.
Mostaza y madera
Si en tu casa hay una presencia predomínate de maderas rojas en el salón, no hay nada como el mostaza para acompañarlas y resaltarla. Opón a los muebles de madera suntuosa tapizados en mostaza, brillantes y sólidos. La sensación que produce esta paleta es la de observar un árbol con sus hojas tostadas. Todo el verano en tu salón.
Café en el dormitorio
Para llevar el otoño a tu dormitorio sin que resulte agobiante y sin cambios en el mobiliario, lo que tienes que hacer es llevar el café (sobrio y oscuro) a las paredes. La sensación (sobre todo si tienes un cabecero y muebles de madera) es la de conectar con el exterior, con las sensación de renovación y reposo que irradia de los paisajes otoñales.













