
Las velas pequeñas ofrecen una versatilidad inagotable: ya sea agrupadas sobre un mueble, flotando en una fuente, a lo largo de un pasillo o como parte del servicio de mesa… Las velas pequeñas son una apuesta segura.
Agrupadas. Formando círculos, líneas, estrellas o cualquier silueta que te agrade, ya sea en el piso o sobre alguna repisa o mueble, las velas constituyen una deliciosa fuentev de luz natural. Prueba a rodear con ellas objetos como figuras de metal o portarretratos. El efecto es maravilloso, mágico.

Para iluminar un pasillo o una escalera. ¿Un pasillo a oscuras sin lámparas? ¿El sendero del jardín? ¿Las escaleras de un sótano? Prueba a iluminarlos con dos líneas de velas colocadas a lo largo del pasillo, el sendero o en cada escalón.
Como centro de mesa. Usa velitas flotantes en una fuente de cristal o una pecera llenas de agua. Acompañas con pétalos de flores o cuentas de cristal, y disfruta de un centro luminoso y lleno de color que será el protagonista de la velada.
Imágenes | Capricho | Vero Trotamundos












