El cuarto que se reserva a las tareas de lavado y planchado es siempre un dolor de cabeza. Su uso intensivo, lo aparatoso de las lavadoras de ropa y del burro de panchar, los numerosos utensilios, las pilas de ropa… Van y vienen generando un caos. ¿Hay alguna manera de realizar estas tareas vitales para la casa y conservar el orden?
Sí, y con total sensibilidad decorativa.
Oculta y almacena. La mejor estrategia para dar orden al cuarto de lavado y planchado es disponer de un mueble empotrado en donde se coloque todo lo necesario para las tareas. Un armario o closet donde lavadora y secadora tengan su sitio, junto a las bolsas de detergente, botellas de suavizantes, bolsas y cestos de ropa.
Una cortinilla al frente oculta sutilmente y permite la ventilación para evitar el calentamiento de los aparatos.
Añade ganchos en las paredes de los costados del armario, para colgar la ropa recién planchada.
Fuente | BHG












