No cuelgues en tu muros cualquier foto. Lo que colocas en tus ambientes dice algo de ti mismo, te anima en los malos momentos o crea la atmósfera en la que quieres vivir. Las fotos cuentan historias, revelan cosas acerca de ti (aficiones, orígenes, sentimientos), llenan tus paredes de armonía, y no puedes sencillamente colocarlas al azar. Aprende a elegir las mejores fotos y a decorar con ellas tus ambientes.

1. Elige los colores que va con cada ambiente
Cada habitación requiere de un lenguaje distinto: sobriedad para el salón, color para las habitaciones infantiles, serenidad para los dormitorios, las formas simples para los sitios de trabajo… Elige los colores que mejor representan a cada ambiente: rojo para la habitación infantil, azul frío para la oficina, blanco y negro para el salón… Todo en armonía con tu mobiliario, telas y complementos.
2. Elige un tema
A partir de los colores clave en cada ambiente, busca un tema en el que sean la paleta central: blanco y negro – minimalismo, rojos y ocres infantiles – circo o animales, azul – paisajes marinos. Al igual que pasa con los pintores, los grandes fotógrafos tienen temas y paletas muy acotadas, de manera que revisar sus libros es un buen sitio para encontrar los temas y las fotos que necesitas.
3. Combina los marcos con objetos

Puedes usar fotos con o sin marcos. Si usas marcos, tal vez te resulten demasiado rígidos y acotados del conjunto del ambiente. Lo que puedes hacer es incluir dentro de la composición objetos que den juego: cerámica, juguetes, telas… O incluso marcos que contengan objetos, carteles, postales. De esa, suavizarás la frontera entre los marcos y su entorno.
Fuente | Freshome













